domingo, 20 de febrero de 2011
WHAT'S HAPPEN?
De repente llega el día en el que todo te parece más grande de lo normal. El mundo se te echa encima y no tienes ganas de hacer nada. Y en realidad, aparentemente, todo va bien, pero tú notas que hay algo que falla. ¿Qué es? No lo se. Y no se nada. Eso es lo que pasa, que no sabes nada. No sabes qué quieres hacer con tu vida, si es lo correcto o si sólo te estás jodiendo. Y te derrumbas. No te queda otra que romper a llorar, quieres salir corriendo, huír de todo lo que te rodea, salir corriendo y alejarte, evadirte de la realidad. Pero no te queda otra escapatoria que afrontar que algo no va bien. Y quizá lo que no vaya bien seas tú misma. Que no consigues aclararte, no logras comprender qué es lo que estás haciendo mal, no logras saber qué es lo que quieres, qué quieres ser en un futuro. Y eso te estresa. Notas como poco a poco vas sintiendote más diminuta, cada vez más, y te afixias, porque tú sola no puedes con todo lo que se te cae encima. Necesitas ayuda pero no quieres aceptarlo. Necesitas un abrazo pero no sabes a quién perdírselo. Necesitas que tu madre se preocupe por ti, que comprenda que te pasa algo y no sabes lo que es. Necesitas que la persona a la que siempre has amado, te ame de verdad, pero que te lo demuestre. Necesitas cariño, porque te acabas de dar cuenta de que verdaderamente estás sola, y vuelves a romper a llorar. Quizá por miedo, quizá por desesperación. No lo sabes, pero lloras. Necesitas que alguien te comprenda, pero no sabes quien podría hacerlo. Buscas ayuda, pero no sabes donde. Y solo se te ocurre una cosa... estás sola, ¿a qui
én vas a recurrir? A nadie. Sientes como cada vez el vaso se va llenando y tú te vas ahogando dentro, el vaso de tus lágrimas. Nadie logrará entenderte, porque no te entiendes ni tú misma. Entonces se te ocurre empezar a correr, y corres por la calle, hasta que te chocas con alguien, alguien que te abraza sin necesidad de que hables, porque sabe que estás mal y lo único que quiere es verte feliz. Tú no logras entender porqué es capaz de hacer eso, de quedarse callado mirándote mientras rompes a llorar al pensar que no te lo mereces, y en el momento en el que la primera lágrima se desliza por tu mejilla, él la seca con su chaqueta y te abraza, aún más fuerte que la primera vez, para hacerte ver que no estás sola, que él está contigo. Aún así rompes a llorar más fuertemente, porque no te salen las palabras, quieres desahogarte pero no sabes que decir, y te da rabia que él esté perdiendo su tiempo en abrazarte cuando tú ni eres capaz de preguntarle que tal, porque sientes que en el momento en el que despegues los labios para intentar unir letras formando una palabra, no te saldrá y volverás a llorar. A él no le importa, te abraza, te hace ver que no todo va tan mal, que a veces las cosas se nos hacen grandes, pero nos pasa a todos, y te consuela, hasta intenta sacarte una sonrisa por mucho que le cueste. Hasta que lo consigue no para. Y cuando lo consigue es capaz de ser más fuerte que tú, con las lágrimas retenidas por verte así, pero sonriendo para no derrumbarte otra vez. Y en ese momento te das cuenta de que no eres como pensabas que eras. Te creías fuerte, pensabas que podías con todo, pero todo se juntó, y te diste cuenta de que eres débil, que todo el camino que has recorrido no sabes ni para qué lo has recorrido. Y vuelves a llorar, esta vez porque no le encuentras sentido a nada. Sientes ganas de gritar pero no eres capaz de hacerlo.
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