lunes, 31 de octubre de 2011

eres mi yogurt de coco

Hace tiempo mantuve una conversación con mi prima sobre los hombres, a los que comparamos con yogures, bueno, los comparó ella. Yo le contaba lo mucho que me gustaba un chico, le estaba contando lo que llevábamos de historia, lo que había sufrido por él y lo que él había sufrido por mi, le contaba que, en ese momento, era feliz todos los días gracias a él, y ahora podría contarle que lo sigo siendo.
Pues bien, ella me preguntó:
¿pero qué es, un yogurt de coco o de fresa? La miré asombrada porque no entendía lo que me quería preguntar, así que aclaró: un yogurt de coco es aquel que se come el yogurt de coco y te da a ti el de fresa, que es el mejor, y un yogurt de fresa es aquel que se come el de fresa y te deja a ti el de coco. Añadiendo que a ella no le gusta el yogurt de coco y le encanta el de fresa. No me acuerdo de lo que le respondí, porque creo que no le respondí nada, no sabía que responder, ¡a mi me gustan por igual los yogures de coco y los de fresa!
Y hoy, no me preguntes porqué, me he acordado de esa simple comparación entre hombres y yogures que me hizo mi prima. Y tiene razón, están los hombres que se comen los yogures de coco, supuestamente los peores, dejándote a ti los de fresa, los mejores. Éstos hombres son los que hacen todo lo que esté en sus manos por ti, para que seas feliz y tengas lo mejor, los que, quizá, te dejen las cosas preparadas para que tú lo tengas todo mucho más fácil. La mayoría de los hombres se comen los yogures de fresa, dejándote a ti el de coco. O sea,a la mayoría de los hombres no les importamos, nos utilizan sólo para lo que nos utilizan y si hay algún problema no quieren saber nada, son esos que están sólo para los ratos buenos, para pasar una buena tarde, pero si necesitas su ayuda, él no te la puede dar, él está solamente para él. Sí, es triste saber que hay personas que son así de egoístas.

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