sola te demuestra que no lo estás, al igual que tú haces con ella.A veces me pregunto porqué el destino tardó tanto en ponerte delante de mis narices, quizá porque cuando crecemos vamos dejando atrás a algunas personas porque no estaban en nuestro plan, y a lo mejor por error nos hubieramos dejado atrás, y no, el destino no quería eso.
El destino quería que fuese contigo con quien compartiese todas mis preocupaciones, con quien me fuese de fiesta y con quien me pasara noches sin dormir, quería que fueses tú quien me abrazara cuando todo fuese mal y quien me secase las lágrimas. Lo conocemos, el destino es caprichoso, pero a mi me gusta. Estoy dispuesta a escuchar todas las cosas que se te pasen por la cabeza, a abrazarte y ayudarte, para eso estamos.
-No hablo de amor, hablo de amistad..
No hay comentarios:
Publicar un comentario