A veces somos nosotros mismos quienes echamos a algunas personas de nuestra vida simplemente por el daño que nos han ocasionado, y una vez superado ese daño creo que es cuando se empieza uno a dar cuenta de lo que esa persona significó y es entonces cuando empiezas a plantearte como sería tu vida si esa persona siguiera contigo.
A veces echo de menos hablar contigo, tener esa amistad que teníamos, pero yo se que tú ya no estás conmigo porque fallaste, no, no fallaste, me fallaste a mi. Y ahí, cuando recuerdo que ya no estás porque me fallaste a mi es cuando se me quitan las ganas de hablar contigo, aunque no siempre es así.
La vida cambia, y sí, las personas también. La vida cambia en función a cómo cambien las personas, algunas personas cambian más rápido que otras. Cuando una persona cambia antes que las demás se da cuenta de que esas personas no están hechas para ella, puede ser sencillamente porque "cambiar" es sinónimo de madurar, y cada persona madura a su manera y es ahí, cuando cada persona ha madurado, cuando nos damos cuenta de quienes están hechos para nosotros y quienes no. Y muchas veces estamos equivocados y hemos perdido años de nuestras vidas intentando conocer y trabar amistad con personas que no estaban hechas para estar en nuestra vida. Pero la vida se basa en eso, en conocer y conocer a personas para ver con quien si y con quien no.
-Los restos nunca llegan a ser lo que antes....
No hay comentarios:
Publicar un comentario