domingo, 5 de junio de 2011


No lo entiendo, y jamás lo entenderé. ¿Por qué la gente es así de egoísta? Pretenden que tú pienses en ellos antes que en ti, pero luego ellos no son capaces de dedicarte un segundo. Y lo peor, es que tu haces lo imposible para hacerles sonreír, aunque te estés muriendo por dentro. Te preguntas cuando aprendiste a fingir tan bien, y quién o qué fue lo que te hizo desconfiar de tantas personas, que ni si quiera a aquella persona con la que tanto has compartido eres capaz de contárselo. Tienes tantas preocupaciones en la mente que no sabes ni por cual empezar, prefieres dejar a que pasen solas, y si alguien te pregunta quizá, pero solo quizá, puede que lo sueltes. Pero no quieres, porque una vez que empiezas sabes que no vas a parar. Y lo único que necesitas es estar sola, sí, sola. Todo el mundo lo necesita en algún momento de su vida, pero últimamente tú lo necesitas mucho más... Ni las personas que creías que mejor te conocían, te conocen tanto como pensabas.

|Ser feliz. En eso consiste la vida. Cuando caigas, levántate sin nigún miedo. Si tropiezas haz lo imposible para no llegar a caer. Respóndele a la gente que te ha hecho sufrir con tu mejor sonrisa, aún preguntándose como puedes estar así de bien después de todo. Sal a la calle y plántale cara al miedo. Que nada ni nadie te detenga. Lucha por tus sueños, algún día los conseguirás. Atraviesa las murallas que te ponga la vida. Ríete de cosas que apenas tengan importancia, y ríete aún más de las que si la tienen. Y sobre todo, vive cada día como si fuera el último.|

2 comentarios:

  1. nunca nadie te llega a conocer tanto como piensas, y ahí está la gracia, no?

    ResponderEliminar
  2. pero hay veces que te gustaría que algunas personas te conociesen un poquito más, no crees?

    ResponderEliminar