
Siempre me han dicho que las personas no cambian y siempre lo he creído. Pero ahora no quiero creerlo. Supongo que las personas maduran y se hacen más fuertes, o más débiles, crecen. Y eso es cambiar, ¿no? Todo el mundo cambia entonces, de pequeños jugábais con muñecas y balones y ahora con sentimientos, eso es cambiar, o madurar, como quieras llamarlo. Quiero creer que las personas cambian porque quiero creer que has cambiado. Y si vivo una mentira, que sea para toda la vida, que no lo descubra.
No hay comentarios:
Publicar un comentario