Abrázame, que todo se hace grande, y yo no estoy hecha para crecer tanto como tú. Dame la mano e intenta comprenderme, escúchame. Quiero tenerte cerca todos los días, y hacer que desaparezcan las despedidas. Ahora no hace falta que me abraces. Estoy bien así, pero no te lo creas. Suelo equivocarme en todo, y hay cosas en las que prefiero no equivocarme, ayúdame. Vuelve a abrazarme y agárrame la mano. No quiero caminar sola, que a lo mejor me caigo y no me levanto. Que caerme sola está bien, pero no quiero levantarme sola. Quédate a mi lado.Los sueños no navegan solos, ¿quién los empuja?
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