jueves, 12 de mayo de 2011

No entiendo porque los seres humanos tenemos esa reacción de imaginarnos lo peor del mundo cuando nos dicen algo como: "tengo que hablar contigo". Inmediatamente después de oír o hablar esa frase nuestro corazón nos late mucho más rápido de lo normal y nos da la sensación de que se nos saldrá por la boca. Nos imaginamos millones de conversaciones a raíz de esa estúpida frase, algo que hayas hecho mal.. piensas en todas las cosas que has hecho mal que puedan haber causado un ligero enfado, o no tan ligero, en esa persona, porque la verdad, es que te imaginas de todo. Y hay veces que no encuentras ninguno, entonces empiezas a revisar día por día, minuto por minutos, y buscas el más ligero fallo. Y así estás desde el momento en el que te soltó un: "tengo que hablar contigo", hasta que llega ese momento. Y además, nos pasa a todos. Pero siempre utilizaremos la puta fracesita para avisar a la otra persona y que se prepare para lo peor, que después puede que sea una chorrada.

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