miércoles, 30 de marzo de 2011
CARPEDIEM
Porque las cosas cuando están prohibidas nos saben mejor. Somos seres humanos y todos cometemos errores, equivocarse es humano. A veces incluso sabiendo que vamos a cometer un error seguimos adelante con nuestro plan, otras rectificamos y otras veces nos damos cuenta del fallo después. Pero siempre el error nos sabe mejor cuando lo sabemos de antemano. Y aquí estamos todos para cometer errores, para aprender y rectificar cuando haga falta, y cometer errores no significa arrepentirse, significa crecer.
Cometemos errores continúamente, y pedimos perdón por ello, pero ¿realmente sentimos haber comentido ese error? La mitad de las veces no. Pedimos perdón para sentirnos mejor, pero un perdón significa arrepentimiento y no creo que ni tú, ni yo, ni la mayoría de la gente se arrepienta de verdad cuando pronuncia esa palabra. Por eso te invito a que cometas tantos errores como te apetezca, equivócate, rectifica y vuelve a equivocarte. Date cuenta de las cosas importantes, de los pequeños momentos, de los detalles. Nadie está ahí para decirte lo que tienes que hacer ni como lo tienes que hacer, ellos no están en tu lugar, no sienten lo que sientes, es tu vida. Recuérdalo siempre. Si quieres hacer algo, hazlo. Y pide perdón las veces que únicamente lo sientas. Si quieres tropezar veinte veces con la misma piedra, tropieza, que nadie te diga lo que tienes que hacer. Se tu mismo, siempre. Y no olvides que, al final, todos estamos solos.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario