
No hay nada mejor que sentir la lluvia sobre el pelo. Nada mejor que llegar a casa después de unas largas vacaciones. Nada mejor que despertarse una hora antes de la correcta. Nada mejor que tener ganas de sonreír aunque todo haya salido mal. Nada mejor que el calor de un abrazo. Nada mejor que la ternura de un beso. Nada mejor que tú canción favorita. Nada mejor que un recuerdo. Nada mejor que conseguir aquello que nadie creyó que podrías conseguir. Nada mejor que el comienzo de un nuevo amor y todo lo que trae... El cosquilleo en el estómago al verle, el primer beso, el primer abrazo... Siempre me han gustado las primeras cosas, porque son las que nunca se olvidan. De modo que haz que la primera vez de cualquier cosa sea distinta. Y no olvides nunca a la personas que estuvieron en esa primera vez. Ahora bien, recuerda que cuando se cierra una puerta, se abre una nueva y que tú eres la única persona que puede hacer que se abra. Debes dejar que se cierre... porque nunca sabes lo que te traerá la nueva puerta, y siempre serán primeras cosas...
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