domingo, 27 de marzo de 2011
everybody needs somebody
En la guerra, como en el amor, todo vale y siempre queda un perdedor. ¿Has sentido alguna vez la derrota después de un largo tiempo luchando? Después de haber luchado tanto tiempo por algo o por alguien darte cuenta de que no ha valido al pena. De que por mucho que lo intentes evitar, no podrás. En el amor todo vale. Millones de personas se enamoran de otras cuyos amores no se corresponden. Millones de personas viven un ligero y fugaz amor. Millones de personas se aman para toda la vida. Y millones de personas no aman en la vida. Pongo la mano en el fuego para afirmar que todo el mundo sería capaz de hacer cualquier cosa por la persona que ama. Tanto para bien, como para mal. Somos capaces de hacerle la persona más feliz del mundo, aunque tengamos que hacer lo imposible para
ello. Y a veces, somos tan retorcidos, que somos capaces de hacer aquello que sabemos que le jode a esa persona, pero quizá no lo hagamos con ganas de joder, si no porque sabemos que cuanto más daño le hagamos, más notarán que nos quiere, pero en el mismo caso, más notamos nosotros que le queremos. Y la vida es así, unas veces blanco, otras veces negro, y otras multicolor. Nadie es capaz de elegir a la persona que querer, y nadie es capaz de actuar de una manera en la que no pueda hacerle daño a ninguna persona, nadie.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario